sábado, 2 de agosto de 2014

El Estanco del Tabaco, Aduana y maquinillas de afeitar



Tal vez no tenga muchos asideros de comparación pero de manera recurrente una y otra vez estas nuevas restricciones, recortes, reglas y leyes aduaneras que se pondrán en vigor en septiembre próximo en Cuba, me recuerdan aquel asunto de la historia de mi país que se conoció como el Estanco del Tabaco.

No recuerdo si fue Hegel a quien se le atribuye la frase de que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la otra como farsa. Pienso que no tiene que ser necesariamente de ese modo y de manera absoluta, como lo aseguraba este ilustre señor, sin embargo; es un punto de vista que no deja de ser interesante.


El asunto del Estanco fue a mi modesto juicio, la máxima expresión de la “canalita” que aplicó la metrópolis con todo el comercio exterior de Cuba y de las Américas.

Citando de la Enciclopedia LibreEspaña, celosa de conservar sus privilegios en América, estableció un régimen de navegación y de comercio cerrado y proteccionista, sustentado en la corriente económica del mercantilismo, el cual imponía severas restricciones al comercio entre las naciones. España buscó a toda costa establecer barreras comerciales estrictas alrededor de sus posesiones en América para proteger su monopolio económico. Sin embargo, a la larga esa política le resultó contraproducente.


Lámina del Códice Flotrentino
Dicho de otra manera, ellos y solo ellos nos vendían y nos compraban y fuera de eso, a nadie más le era permitido hacerlo, pero entonces estos criollos isleños en Cuba, se las arreglaron de una manera u otra para hacer sus trueques a lo largo de tantos kilómetros costeros, con cuanto capitán de navío no español se aprestaba a poner cerca su embarcación y allá comenzaba el intercambio de productos donde podía mediar o no el dinero; a esta manera de comercio exterior descentralizado, se le llamaba por las autoridades españolas “contrabando”. ¡Curioso!¿no?.

Por cierto, nuestra obra literaria más antigua, Espejo de Paciencia (1608), fue inspirada por un acercamiento muy cercano a la costa de un barco francés lleno de contrabandistas o como se dice ahora, mulas, y Silvestre de Balboa con su aguda pluma lo plasmó para la historia y él mismo se tomó el trabajo de explicar lo de la “paciencia” en el título y que me sirven a pesar de los siglos como una excelente introducción tardía para este post.

"Amigo, y curioso lector. No te pido que encubras mis faltas, que bien sé que por mucho que te lo ruegue no lo has de hacer; ni tampoco te pido que loes lo que fuere de tu gusto, que sería necedad mía pensar que la rudeza de mi ingenio lo puede dar á nadie. Lo que te suplico es que no te arrojes luego á condenar por malo lo que por ventura ignoras : déjalo al tiempo que haga su oficio, que en el discurso de él quedarás desengañado. Movióme á escribir la prisión de este santo Obispo, la paciencia con que la sufrió ; y por eso le puse el título que tiene,…”

Entonces por aquellos días en Cuba en cuanto a comercio exterior se refiere, las cosas a veces iban desde un orden relajado hasta un tremendo relajo sin orden y las pérdidas de la madre patria podían ser mayores o menores en proporción con la revoltura de éste río comercial y para responder ante la Corte por estos desvíos o fugas de las divisas, estaban los gobernantes peninsulares que a duras penas lograban mantener a raya a las navegadoras mulas que importaban día y sobre todo noche con mucho ánimo de lucro, todo tipo de mercancías; por ello en 1817 se aparece Don Gregorio como Capitán General y Gobernador de nuestra isla, decidido de todas, todas a imponer el dichoso Estanco del Tabaco y la medida fue tremendo cubo de agua helada que paradójicamente puso a hervir la sangre de los más afectados y sucede entonces lo que se conoce en la historia de Cuba como la “Sublevación de los Vegueros” que se encargaron de poner la revuelta y Don Gregorio los ahorcamientos (tragedia).

A lo largo de todo este periodo de centralismo colonial y debido a las mismas leyes y prohibiciones, existía, cohabitaba toda una compleja maquinaria para el control y el cumplimiento de la ley desde la Casa de Contratación hasta las autoridades aduanales, sistema tan regio y compacto como la resistencia de cualquier cadena que se mide por su eslabón más débil o más sobornable en este caso, al punto que en ocasiones al mismísimo capitán general de la isla le pasaran tabaco u otras mercancías de contrabando delante de sus narices, en pleno puerto habanero.

Aduana Cubana hoy.


Tomada de www.habanatimes.org
No entiendo los objetivos finales, los reales de las nuevas restricciones aduanales en mi país, puedo imaginar, inferir, casi adivinar pero no acepto ese término con el que se pretende argumentar dichas medidas; se dice que se hace para evitar que personas con ánimo de lucro (de nuevo el “ánimo” y el tal “lucro”)se enriquezcan; y esta es la parte que se puede asociar entonces con la farsa en la teoría de Hegel. 

Me pregunto hasta qué punto se podrá lucrar con las cantidades actuales de esas importaciones con fines comerciales; sé de gente que costea sus viajes a ver a su familia con el pago de las libras que trae y puede que también le quede algún dinero pero no gran cosa. Podrán tener tremendo ánimo de lucro pero siempre la realidad y los asaltos a mano armada y a mano limpia de esta vida y en cada esquina del viaje, no les dará mucho margen para un enriquecimiento descomunal. 

No voy a profundizar mucho más en el tema, los exhorto a que lean la entrevista que ofrecieron funcionarios aduanales y sobre todo las opiniones de los lectores en esta publicación de "cubadebate" (Responde la Aduana: Los viajeros si pueden importar) y esta otra muy interesante en el diario digital de Pinar del Río, El Guerrilero, "Mercado Adentro" de la periodista Yolanda Molina Pérez. 

Lo cierto es que ahora mismo en la red comercial estatal en Pinar del Río, tanto en moneda criolla (peso) como en la otra nacional también pero con mayor equivalencia al dólar, no existen maquinillas de afeitar, NO HAY. Seguramente la razón estará asociada directa o indirectamente con el bloqueo económico que mantiene los Estados Unidos contra mi país. 

 Pronto, en septiembre unos amigos contrabandistas y muy animados por el lucro, visitaran Cuba, prometieron traerme de regalo algunas, un paquete, no sé; seguramente no solo traerán para mi, supongo que para otros familiares y amigos. 

En el 2011 se podían introducir al país hasta 100 maquinillas y en septiembre próximo solo se podrán importar 20 por equipaje aunque el factor cuantitativo se puede subordinar al cualitativo lo que significa que en última instancia el árbitro de home por su propia apreciación podrá cantar bola o straight en esa jugada, entiéndase "straight" como importación con fines comerciales y ánimo de lucro y la consiguiente confiscación de los bienes. 

Por todo lo anterior es posible que en septiembre deje crecer mi barba y hasta me haga musulmán de paso y cuando la tenga algo tupida, me la rascaré meditando con mucha paciencia mirándome al espejo, pensando sobre la posición de los aduaneros cubanos, si pertenecen al grupo de los sitiados o al de los sitiadores.  


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Puede consultar si lo desea las nuevas disposiciones:

LÍMITE PARA LA DETERMINACIÓN DEL CARÁCTER COMERCIAL A LAS IMPORTACIONES QUE REALIZAN LAS PERSONAS NATURALES POR CUALQUIER VÍA

La cosa está dando mucho que hacer y han salido en presa explicaciones tras explicaciones, está es más reciente:

Aclaraciones necesarias sobre nuevas regulaciones de la Aduana

Esto tiene que ver con las escaseces:

Desabastecimiento de productos de aseo en Cuba es cíclico, afirma Granma

2 comentarios:

  1. que le mandes unas maquinillas de afeitar que no tiene y si no que le mandes El Coran

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